miércoles, 11 de marzo de 2009

MI BUSQUEDA NO ES SENCILLA

Mi busqueda no es sencilla (audio)

He encontrado en mi vida amigos, enemigos, conocidos, cientí­ficos,
intelectuales, pacifistas y aún continúo mi pesquisa porque lo que yo
deseo es :
¡UN HOMBRE!
Un hombre que no tema a la ternura; que se atreva a ser débil cuando necesite
detenerse a recobrar fuerzas para la lucha diaria;
que no piense que al amarme lo derroto, o que al amarlo me aniquila.
Un hombre que me proteja de los demás y de mí­ misma,
que conociendo mis errores, los acepte y me ayude a corregirlos.
Un hombre que quiera y sepa reconocer mis valores espirituales y sobre ellos
pueda construir todo un mundo; que nunca me rebaje con su trato.
Un hombre que con cada amanecer me ofrezca una ilusión,
que aliente nuestro amor con toda delicadeza para que una flor entregada
con un beso tenga más valor que una joya.
Un hombre con el que pueda hablar, que jamás corte el puente de
comunicación y ante quien me atreva a decir cuanto pienso,
sin temor que me juzgue y se ofenda, y que sea capaz de decí­rmelo todo,
incluso que no me ama.
Un hombre que tenga siempre los brazos abiertos para que yo me refugie
en ellos cuando me sienta amenazada e insegura, que conozca su fortaleza
y mi debilidad, pero jamás se aproveche de ello.
Un hombre que tenga abiertos los ojos a la belleza, a quien domine el
entusiasmo y ame intensamente la vida;
para quien cada dí­a sea un regalo inapreciable que hay que vivir plenamente,
aceptando el dolor y la alegrí­a con igual serenidad.
Un hombre que sepa ser siempre más fuerte que los obstáculos,
que jamás se amilane ante la derrota y para quien los contratiempos sean
más estí­mulos que adversidad,
pero que esté tan seguro de su poder que no se sienta en la necesidad de
demostrarlo a cada minuto en empresas absurdas sólo para probarlo.
Un hombre que no sea egoí­sta, que no pida lo que no se ha ganado,
pero que siempre haga esfuerzos para tener lo mejor porque lo ha ganado.
Un hombre que goce dando y sepa recibir.
Un hombre que se respete a sí­ mismo, porque así­ sabrá respetar a los demás;
que no recurra jamás a la burla ni a la ofensa que más rebajan a quien
las hace que a quien las recibe.
Un hombre que no tenga miedo de amar ni se envanezca porque es amado;
que goce el minuto como si fuera el último, que no viva esperando el
mañana porque que tal vez nunca llegue.
¡CUANDO LO ENCUENTRE, LO AMARE INTENSAMENTE.

4 comentarios:

Mónica Guerrero dijo...

Yo no lo escribí, pero me siento identificada...

Susana dijo...

Hola Mónica...es hermoso eso que publicaste, pero no existe,es una utopía.... a los 70 años y con algunas experiencias en mis espaldas,te puedo decir, si lo encontras, amalo eternamente,pero con sus defectos y virtudes ,sin exigirle nada porque ellos podrían pedir lo mismo de nosotras, mientras tanto,seguí haciendo esas cosas hermosísimas que te van a dar un placer enorme , enorme....cada cosa que uno termina es como un hijito.........puse una foto mía en el blog para que me conozcan,me encanta esta correspondencia entre mujeres,que usan sus manos su tiempo y sus habilidades, que muchas veces están escondidas y de repente......afloran y descubren-como me pasó a mí-una vocación. Un beso grandeeeeeeeeeeeeeeee!

Silvi dijo...

Mónica, te felicito por tus palabras y por tu búsqueda, gracias por interesarte en mi blog y mucha suerte. Me gustan mucho tus tejidos. Silvia.

Liliana Elisa dijo...

Me encantó lo que escribiste. Secreto: Tengo a ese hombre y NO LO COMPARTO. Mi marido es así como vos lo imaginas , no haria todo lo que hago sin su paciencia, su amor
y por sobre todas las cosas su respeto. Enamorada??? Si lo estoy nse nota ? jaja. Besostes y te felicito.